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¡Gracias por tu visita!
Gonzalo发表:
Hola Titeuf.
Me alegro de verte por estos lares. Espero que esta nueva etapa brinde cosas buenas a tu vida, sin que haga falta que baje el mismo Buda a procurártelas. Un abrazo!
10 月 5 日
Alberto发表:
Hola! cuanto tiempo!
Estaba leyendo tu ultimo post cuando me acorde de un video que me pasaron sobre el ateismo muy divertido criticando que te traten de "convertirte" iendo a tu casa o parandote por la calle para convencerte de que Dios es la unica verdad y salvacion o que Buda siempre tiene sitio para todo el mundo en su templo (aunque tenga que hacer dieta para que entremos xD)
Por lo demas yo tambien me he mudado, mi madre me hecho de casa porque dice que solo estoy alli para comer y dormir y ahora estoy en un pisillo humilde sin internet, pero mas a gusto que nunca xD.
Saludos!
10 月 4 日
Gonzalo发表:
Se agradece!
Todo va estupendo y parece ser que el martes 16 por fin tendremos conexión de Internet
Un saludooo!
9 月 8 日
Oli发表:
Se nota tu ausencia y se te añora.
Un abrazote y espero que todo vaya genial en la nueva casa! Abrazos.
9 月 5 日
Gonzalo发表:
Hola!
Es que me estoy leyendo un libro de biología del comportamiento, un poco antiguo ya, y le he sacado algo de partido :) Cuando lees cosas que habías pensado anteriormente, escritas por otras personas, que siguen un mismo camino lógico que el propio, una misma interpretación; es cuando te das cuenta de la diferencia entre la racionalidad y la sinrazón. Todos acabamos llegando a las mismas conclusiones si consideramos un conjunto de datos, una información similar. Es el poder de la lógica y el significado que ésta tiene en los límites a los que podemos llegar. ¡Ánimo con la web! Un saludo.
7 月 16 日
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IDA Y RETORNODEDICADO A MI TIA AMPARO
2月19日 Ideales y chuchufletas No sólo por la crisis, que nos lleva a vivir en condiciones similares a países como el Congo, como Nicaragua o como Nepal afecta a la moral. Los partidos políticos parece que también van cabizbajos con tanto enfrentamiento que hay en este país. Y qué necesidad habrá de ello. Qué sentido. Votaría porque desparacerieran todas las formaciones políticas de esto cuyo nombre, democracia, no responde ni a su etimología ni a su razón. Este engaño en resumen. Porque qué votamos. Cuatro ideas mal definidas que no se llevarán a cabo, consejos de bar en bocas de falsos profetas con color de partido. Sería mejor no saber ni quién es el presidente de tu nación, qué importancia tiene si lleva o no patillas. O si cree que el rosa es para las niñas y el azul para los niños. Si no es nadie, sólo uno más. Ni él ni su equipo. En vez de emplear una fortuna en mantener este sistema, mejor sería opositar para ejecutivo. Tampoco la oposición rancia y puramente memorística de la España del siglo XXI. Una contraposición de capacidad intelectual extrema, un resultado académico parejo y una aptitud psicológica ideal; dentro de lo ideal que pueda ser una sóla persona. ¿Sabéis quién es el director de la oficina de la AEAT que controla vuestra vida e ingresos? Seguro que no. Esto permite que en vez de dedicar el tiempo a inventarse historias para adeptos a sectas, dedique su esfuerzo a la labor delegada por el Ministerio. Pensad en el director del banco que guarda los ahorros, en el de la compañía que construye las carreteras sin las cuales nadie podría vivir como lo hacemos hoy en día. Pensemos en un opositor, un grupo de opositores. Dos, tres carreras universitarias; un equilibrio emocional seleccionado entre muchos, lo mejor posible; y un talento especial para ejecutar su cargo. Un ciclo, unos años en los cuales un equipo pueda gobernar, asesorado por expertos independientes, no políticos; ya ni ellos lo son. Un baremo donde lo que se voten sean los proyectos concretos, y a través del cual se ponderen las voluntades en función de la capacidad de decisión del votante. Una capacidad standard, o una especial si fuera mejor así. Un sistema donde la política dejara paso a la democracia y la locura a la razón. 2月8日 Snow in the wind Ya hace un poco que no se renueva el contenido del blog. Parece ser que el interés está ahora en algún otro lugar, lejos de la red, o cerca pero diferente. Hay un momento para cada cosa. En realidad, cada momento es único y nunca se repite, al contrario que el ímpetu, que sí puede ser parecido en dos o más momentos del tiempo. La ilusión nos intenta engatusar para pensar que la vida son ciclos, más cuando un ciclo debe de cerrarse en el mismo punto que comenzó. Desde un punto de vista relativo, comparativo, existe el ciclo, aunque creo que sólo es una relativa ilusión. Jamás estamos dos veces en el mismo lugar y consecuentemente el ciclo no se cierra, no se equilibra. La suma de las partes no es el doble, o la desinformación es distinta de la primera aportación de información. Quizás se resuelva contemplándolo como un avance en vez de como un hecho cíclico. Es posible que sólo sean las palabras, siempre iguales las que confunden el élan vital con la gramática y la costumbre. Ante el devenir incierto, el camino infinito, el ascenso hacia donde sea, no quedan sino los bastiones que construyamos para que nos acompañen en el transcurso de nuestra vida, como islas en la carrera hacia la nada. Quizás la belleza de la nada es que permite el avance continuo porque no interfiere, no limita. Al final, la nada es el infinito, la perpetuidad, algo que todo lo diluye, donde no existe la diferencia, todo es lo mismo en un plano infinito. Y estos preocupándose por la pluralidad de naciones, manda huevos. 11月18日 Dioses y doses IIVolvemos de los dioses hacia nuestro universo terrenal dual, tan cerca de la tierra que podamos disfrutar la ternura de su aroma en invierno. La idea que me llevó a abrir estas entradas de doses y dioses no fue otra que plasmar una idea que se me ocurrió y vi planteada de formas distintas por filósofos en varias ocasiones. Todo proviene de la percepción que tengo de las ideas y el funcionamiento de la mente. Normalmente se encuentra confusamente definido cómo se representan los conceptos y asociaciones en nuestra mente. Me planteo si no es que los números, al contrario de la definición tradicional de entidades "abstractas" son reales, un poco en la línea de Penrose y Platón. Porque ¿qué son los números?. Independientemente de los guarismos elegidos para representarlos, los cuales tienen una forma determinada y arbitraria que podríamos en algún caso ver duplicada en la naturaleza por obra del azar en un Universo de miles de millones de años luz de extensión; los números no dejan de ser unidades representadas en nuestras mentes. Sea una marca proteica, un potencial eléctrico o un campo de amapolas en primavera, el pensamiento es una entidad física subsidiaria de una estructura superior (a la que llamo lógica estructuralmente en las entradas). En cualquier caso, si tenemos en cuenta que cualquier alteración física del cerebro influye en el pensamiento, existe un trasfondo material en la mente. Esos números no dejan de ser representaciones de objetos que hemos contemplado en momentos anteriores. Sea un triángulo, un punto, la misma forma del número o cualquier otra imagen, esta idea de número se corresponde de forma unívoca a algún elemento que hemos percibido con anterioridad. ¿Por qué? Porque existe una disposición de elementos materiales en nuestro cerebro que forman esa imagen mental. Y esos elementos o sus características físicas, en última instancia, son las ideas. A partir de aquí, ¿Cómo diferenciar lo abstracto de lo concreto? ¿Qué es artificial y deja de ser natural?, ¿Como dejar de definir cualquier cosa que podamos sentir?. Supongamos, para simplificar, que todas las ideas provienen del mismo tipo de elemento material del cerebro con una sola característica. Entonces, podríamos afirmar que cualquier idea o sensación conocida proviene de una combinación de un número concreto de esos elementos. Es decir, que todo ello adquiere una entidad material y por tanto cuantificable y sujeta a una posible medición. Lo abstracto deja de ser ya por naturaleza abstracto. No obstante, no necesitaríamos de este sustrato físico para afirmar que lo abstracto no es diferenciable de lo concreto, puesto que sólo lo desconocido no se puede describir. Podemos entonces delimitar la definición de abstracto a aquello cuyas partes no son conocidas o recordadas en su totalidad, pero afirmamos que poseen un equivalente en la naturaleza. En breve es posible que amplíe un poco esta descripción. 10月4日 Dioses, doses y realidad - Parte IAndaba leyendo en el metro esta tarde a Penrose y una idea suya me ha llamado la atención. En otras partes de este blog y por media red hay desparramadas muchas reflexiones sobre lo que es real y lo que no; la percepción y todo lo que influye en la consciencia de forma abstracta y estructural. Por ello, no repetiré estas ideas más que de forma breve para ir orientando la argumentación. Para quienes no les haya interesado leer a Platón; éste fue un gran sabio griego que vivió hace dos mil quinientos años. Tuvo una fuerte relación con otros filósofos como Sócrates y Aristóteles. Platón pensaba que existía un mundo donde las ideas, los conceptos de la mente existían en realidad. Un lugar donde eran perfectos, inmutables, absolutos. Él pensaba que el mundo sensible, el que percibimos a través de nuestros sentidos, de la vista, el oído, etcétera, era algo que estaba en un nivel inferior de existencia a las ideas. Para mayor información, se puede consultar cualquiera de los cientos de estudios dedicados al gran filósofo griego. Aunque estos nombres nos parezcan lejanos en el tiempo y arcaicos; hay que entender que, por ejemplo, la religión cristiana es una copia de las teorías filosóficas de estos grandes pensadores clásicos. El concepto de alma y su explicación, la existencia de un mundo absoluto (el de Dios para los cristianos) y lo contingente (equivalente al sensible en Platón); fueron emulados de las enseñanzas de estos sabios antiguos por la doctrina religiosa que para muchas personas ahora es algo original, en el sentido de que procede de la palabra de Dios en origen; cuando en realidad la mayor parte de esta estructura religiosa ha sido tomada de los dioses griegos (sin contar las fiestas paganas convertidas en festividades religiosas en nuestros días que son atribuidas a un Dios "moderno", una entidad del presente cuya grandeza es incomparable con viejas historias de dioses mitológicos del hombre en los albores de su historia. En realidad es lo mismo. El estudio de Dios recibe el nombre de "teología", que procede del griego theos (Ζεύς), cuya acepción moderna sería Dios (Διός), que es una forma de la palabra theos anterior utilizada para ciertos casos. Es decir, la palabra Dios es la palabra Theos, ambas griegas, expresadas para cosas distintas; tal como en español se cambia por ejemplo el final de una palabra según sea masculino o femenino, singular o plural, etcétera. Zeus era el padre de todos los dioses en la Grecia antigua, el dios más grande al igual que el dios cristiano es el padre. Los otros dioses antiguos tenían distintas habilidades, poderes. Se crearon figuras mitológicas para cada aspecto de la vida; la diosa de la fertilidad, el dios del amor, etcétera. Ahora es lo mismo, pues existe el dios padre, que sería Yahvé, uno de los nombre del Dios cristiano. El panteón de dioses menores corresponde a los santos, porque cada uno de ellos representa un ser superior a nosotros, del que emana el poder del Dios padre, pero que por sí mismos, por su propia voluntad, sin interferencia de Dios, es capaz de utilizar dicho poder. También hay un santo para cada situación, y dependiendo de lo que uno quiera obtener se encomienda al santo adecuado; tal como en la civilización clásica se hacía con los dioses de su mitología, que siendo lo mismo que el santoral, son considerados como cuentos hoy en día. Lo curioso es que no pensaba escribir sobre esto y que ni siquiera tengo nada contra la fe religiosa. Entiendo que forma parte de la sicología de muchas personas creer en Dios. Esto parece, en mi opinión, la consecuencia propia de la dualidad en el pensamiento humano; tal como las ideas y lo sensible de Platón, la verdad y la mentira, el frío y el calor; la doble cara del pensamiento. Al igual que lo pasajero necesita que algo sea eterno para existir en nuestra mente, ya que si algo no existió desde siempre, no debería de existir ahora. No me alargaré en esto, pero opino que es un argumento bastante coherente. Quizás pensando que hay un ser eterno que vela por nosotros evitamos ser conscientes de que vivimos en una roca de considerable tamaño, que se mueve sin control ninguno a decenas de miles de quilómetros por hora por un espacio vacío. Que nada puede asegurar que en cualquier instante colisione contra otro astro y se destruya. O que el Sol sufra un cambio importante en su actividad y se extinga la vida. Pero sobretodo, la certeza que somos uno entre millones de cuerpos que se desplazan disparados de forma no programada en el Universo, y que no podemos esperar mucho más que de bolas rodando en una mesa de billar a más de 100.000 (cien mil) quilómetros por hora sin control, mientras giran sobre sí mismas. Y esto es únicamente una pequeña muestra. Un cambio de velocidad de rotación en la Tierra provocó hace cuatro años el peor terremoto registrado en más de un siglo en Asia, el cual inclinó el eje de rotación de la Tierra; el clima cambia, no por el supuesto efecto invernadero y no tengo ni idea si es verdad la historia del famoso cambio climático actual. Pero en un futuro sí que sé que cambiará radicalmente y con toda probabilidad las especies se extinguirán en su mayoría. Lo cierto es que no vale la pena preocuparse por estas cosas. Es más, desde que somos concebidos estamos totalmente preparados para afrontar todas las dificultades que nos vamos a ir encontrando desde nuestro primer desarrollo como embriones hasta la compleja vida de adulto. Es alentador. Creo que es emotivamente entristecedor que a veces tengamos que escapar de la realidad, de nuestra verdad, de lo que somos, incorporando a la vida elementos más bien sobrenaturales. De todos modos, los seres vivos resultan algo precioso, y esta consideración no tiene lugar cuando está en juego el equilibrio o la felicidad de las personas con esta tipología de pensamiento. Si para contribuir a su bienestar han de darse estas asociaciones imaginativas, habrá que aceptarlas con un amor fraternal, con independencia de recurrir a cuantos medios sean convenientes para probar la dación de herramientas que confieran mayor confianza y conocimiento en y de uno mismo a cada persona. Al final no he tratado el tema que pretendía en un principio, explicar cuál era la interpretación en relación a la realidad de las matemáticas, un poco en la línea de Platón y de Penrose, pero desde mi propia perspectiva. Espero poder hacerlo pronto. 9月28日 I ate a Paella in MadridLa paella recibe este nombre porque se prepara en una sartén de forma circular de hierro galvanizado en la parte interior. En valenciano para designar a una sartén, usamos el vocablo valenciano "paella". Por ello, llamamos tanto al guiso como al recipiente con ese nombre, paella. El plato que recibe este nombre es sólo uno, que también se llama paella de pollo y conejo o "paella de pollastre i conill". Si bien es cierto que a la paella se le pueden agregar caracoles, albóndigas (pilotes), carne de pato; pero no es lo corriente. Si eres un purista, como un servidor, quedarás horrorizado al ver una paella con guisantes, con pimiento, incluso con aceitunas las he visto, disfraces de paella cocinados en olla; en fin que las cosas tienen un nombre y si no lo aceptamos al final nadie se entiende con nadie; porque si llamas zapato al sombrero, puede ser divertido ir por la calle andando calzado con unos zapatos. Aunque parezca mentira, no es cosa fácil encontrar una cocina donde se guise buena paella, incluso en Valencia. Para que tenga un buen sabor es preciso un orden y unos tiempos en la incorporación y preparación de cada ingrediente, así como una cantidad de fuego para cada fase. Si me da tiempo a hacerlo, más adelante pondré dos recetas; la primera de paella, la segunda de arrós a banda, que pienso sirven para preparar dos arroces con un sabor consistente y especialmente sabroso; de esos que están tan lejos del sabor típico de una cocina aséptica en la cual no se aprovecha todo lo que cada elemento puede incorporar al plato final. Antes de las recetas sí me gustaría decir, arriesgándome a ser víctima del rechazo de mis hermanos valencianos, que hay un tópico muy extendido en Valencia de que el agua propia de esta tierra es óptima para cocinar este plato. El agua de Valencia suele tener unos 50 grados de dureza, lo cual quiere decir que es muy rica en cal; algo que las empresas de mantenimiento agradecen, pues es muy frecuente que se obstruyan las cañerías y se estropee todo lo que toca, dado que (sobretodo con el agua caliente) esta cal se precipita y adhiere a las superficies a velocidades de vértigo. Cuando vine a Madrid me disgustaba que el agua blanda que iba a encontrar no sería buena para preparar estos arroces, pero he de decir que no es cierto; pues con una relación adecuada de ingredientes y una cocción corriente sale tan rica como en Valencia. Incluso en la vitrocerámica es más que aceptable. Todo sea dicho, la paella hay que prepararla a leña, preferiblemente con rama de naranjo, y no por capricho, sino porque al igual que el gas incorpora su aroma a la comida, como también lo hace el insulso calor eléctrico; la leña da un toque inmejorable al sabor de cualquier plato. Sinceramente no sé si sale mejor con madera de naranjo que de pino o de limonero (creo que el tema del naranjo es una chorrada, de hecho, que se ha inventado uno de esos que les gusta presumir de saber más que los demás), pero lo que sí puedo afirmar es que con leña sale mucho mejor. Lo próximo serán dos o tres recetas seguramente que ahora carezco de tiempo para escribir. Nos seguimos viendo. 9月19日 Esperanza Hola! Ya tengo Internet de nuevoooo! Ahora sólo me falta un poco de tiempo, :) La primera entrada de esta temporada es el cuerpo principal de un comentario que he posteado recientemente en un foro. Un saludo! Más que eso, hasta las palabras tienen significados distintos para cada uno. Un camión será para un transportista una máquina en su conjunto (simplificando un poco) que sirve para trasladar objetos. En cambio, para un mecánico será un gran conjunto de mecanismos con propiedades muy específicas y detalladas. Para un niño pequeño igual es una "cosa" que hace mucho ruido y además tiene en su casa (un juguete). La sociedad es lo mismo; un economista se servirá para entenderla de la demanda agregada, mientras que un general militar observará los tipos de grupos que puede controlar. Desde un punto de vista puramente asociativo, mental, imaginativo; cada persona únicamente será capaz de entender lo que conozca, y por ello, las opiniones de unos y otros son distintas; no por su validez, sino por la experiencia de cada persona. Es pues la experiencia la que ineludiblemente determina la opinión, la interpretación de cuanto acontece en el mundo "real" o pensamos, meditamos sobre ello. Alia dice de forma amistosa que le gustaría verte más positivo; lo cual no es en sí una opinión, ni un razonamiento; sino que dicha proposición supone la expresión de un afecto, una emoción. Desde pequeños estudiamos para adquirir conocimientos sobre el mundo sin necesidad de acudir a la experiencia; es decir, para aprender de la experiencia de los demás; y la forma en que lo aprendemos también depende de a qué prestamos atención. De no ser así, todos haríamos los exámenes iguales en función del tiempo que hubiésemos estudiado y de la información a que tuviéramos acceso. No todo es racional en las personas; valga como ejemplo la propuesta de Alia, que no es un razonamiento, sino una invitación a una actitud. Aunque sea motivada por la razón, no es razón en sí misma. Es claramente un gesto emocional y la emoción tiene la función de "comunicar" a la razón cuáles son las prioridades y objetivos de las personas. En el mensaje anterior fui un poco críptico por motivos de tiempo. Cité la metaestabilidad. Lo que quería decir es que las personas, como seres vivos que somos, cumplimos la función principal de mantenernos vivos el mayor tiempo en las mejores condiciones posibles. Como me gusta tratar los temas desde un punto de vista más "biológico", porque creo que físicamente es una visión fundamental (no la más fundamental o primera, pero sí una buena base); entiendo que las emociones orientan a la gente hacia su propio bienestar, tal y como he citado en trillones de ocasiones en el foro (y más allá Entiendo igualmente que adoptar una actitud positiva (optimismo y acción) frente a una negativa (pesimismo y pasividad) es en términos genéricos la mejor opción. Esto es porque por necesidad, todos los seres tienen que actuar sobre el medio y desarrollar adaptaciones para existir. Pues si no comemos (acción) morimos (por no transformar el medio en nutrientes). O si somos negativos (ayuno) también morimos (por disgustarnos comer). Esta entrada podría extenderse bastante. Simplemente supongamos que las personas no somos esclavas de una cantidad estrecha de opciones vitales posibles. Que podemos imaginar muchas cosas y pasaríamos vidas enteras aprendiendo sin saber la mayoría de lo que hay ahí fuera y de sus relaciones causales. Y que agregando todo lo que aprendemos, aún nos falta tanto; con lo que las posibilidades de asociar puntos de vista distintos son enormes comparados con el "tamaño" de un ser humano. Pues la opción es aprender lo que nos permita afrontar la vida con una actitud positiva, simplemente nos hará más felices. No es el tópico de "la felicidad del estúpido", sino el resultado de cómo decidimos sentir la vida. Cualquier acción consciente es siempre motivada por una emoción, los hechos son los mismos para todos (externo), pero la emoción no (interno). Ésta depende de la percepción a la que nuestra experiencia, he comentado antes, "modulaba" a la primera en sus distintas facetas. Así que aprender a sentir buenas emociones es un hecho olvidado por la sociedad en su conjunto que debemos trabajar cada uno en solitario muchas veces. Por nuestra riqueza imaginativa y potencial de auto-control, y auto-educación, llámesele emocional si se ve conveniente (no me gusta esta expresión desde que sacaron el librejo ese de la inteligencia emocional); por ello, somos capaces de modificar de manera natural y eficaz lo que sentimos ante cualquier situación o recreación mental (dentro de unos umbrales extremos, claro). La actitud de lamento y pasividad es concomitante con la reacción de huida reprimida cuando no somos capaces de escapar. La de integración y actividad lo es de la de lucha ante un problema. Son dos opuestos, únicas soluciones primordiales ante lo que percibimos como hostil. La lucha no tiene por que ir acompañada de una emoción de rabia o dolor tampoco. En cambio, la huida sí que nos priva de aquello que dejamos en manos de aquello de lo que escapamos. Y si normalmente escapamos; y esto sucede cuando vemos las cosas de manera negativa, al final quedamos anulados, estáticos, pasivos, casi inertes. No avalo una euforia incontenida, reírse de todo lo que nos sucede; sino de un equilibrio sereno frente a la vida; de forma que no somos perturbados de forma excesiva por la impotencia o la desgana. Y de manera que no transmitimos a los demás emociones negativas, que si son muchas, pueden terminar por afectar o dañar el bienestar de quienes nos rodean. El razonamiento básico es que si algo no gusta, es porque se quiere que suceda lo contrario. Pues hágase lo contrario. La Luna no va a detenerse empujándola con un brazo, ni el resto de de personas van a cambiar. Es el conjunto lo que funciona, lo que forma la masa real donde nos desenvolvemos a diario. Hemos de ser capaces de pensar en términos de conjunto muchas veces al día; y cuando optamos por vivir con los demás, hemos de valorar y alegrarnos de las oportunidades que se nos ofrecen y aceptar las frustraciones que devienen de lo que no podemos llevar a cabo porque no es posible si estamos en sociedad. No es posible evidentemente porque los demás tienen gustos y necesidades opuestas. No sólo en su esencia, sino porque a veces requieren ceder algo que deseamos para que otros se satisfagan. Y esto es algo neutro, ni bueno ni malo. La emoción que nos sugiera la vamos a elegir casi libremente. Porque es algo interior. En mi caso, no suelo dejar que nadie me exprese sus lamentaciones sin más; sin una acción para solucionarlas; porque creo que es un acto poco generoso, utilizarme para desahogarse sin importarle en lo que me afecte. El niño pequeño sólo piensa en sí mismo y llora por todo (se lamenta). El adulto maduro, en cambio, tiene el tesón suficiente para poner buena cara y trabajar por la felicidad de los suyos. Aunque no pueda comprarse la mejor casa o el coche más rápido, o aunque su trabajo no termine por gratificarle del todo. Pero su finalidad, ser feliz y hacer feliz, vivir lo mejor posible, la ejecuta responsablemente y se siente íntegro por ello. En este sentido, sí que es buena la animosidad. Y es, repito, una decisión sentirse de un modo u otro. Casi todo suele depender de acometividad. 8月6日 Doctor Divhago (llamado "el activo")Estas son una serie de opiniones y respuestas a preguntas enlazadas. ¿Llegará la discusión a la misma extensión que tuvo el planteamiento que hice sobre Pi? Quién sabe. PARTE 1 Así a primeras, sin detenerme a meditar la cuestión me vienen varias cosas a la mente. Las variables espacio-temporales serán relativamente más o menos limitadas dependiendo del fenómeno a que nos refiramos. Así que las variables que a corto plazo influyan en el comportamiento de una persona, han de ser por ello superiores en gran medida a las de un fotón. Es cuestión de dividir, entonces. Para todo el Sistema solar, se necesitarán todavía más y más variables. Es decir, en tanto el sistema es más complejo, parece ser que existe un descenso relativo de la cantidad de variables en el Universo. El tiempo juega el papel de sumatorio de variables que han sido ya efectivas y de la probabilidad (si el Universo se expande) de que dos objetos puedan interferir entre ellos. Esto, considerando al Universo como finito. En caso contrario, es una pregunta cuya respuesta pasa por un infinito número de todo en el cual todas las posibilidades y combinaciones se repiten de forma interminable. Sobre la cuestión del número casi infinito, creo que sería más una forma intuitiva de considerar esa relación entre la complejidad de un sistema y las variables que van a influir en él, que no sean en principio, sistémicas, ello por comparación con todo el Universo.
PARTE 2 En realidad no estaba hablando en sí de física cuántica, de la cual poco entiendo en el fondo. Si bien empleo el término estado, no lo hago en sí en referencia a la función de estado, ni a los números imaginarios o a la relatividad; por poner temas que se tratan en el estudio del Universo en distintos niveles. Lo que quería y he intentado expresar era una aproximación más genérica al concepto de número, de magnitudes y de la diferencia entre finito y no finito. La Ciencia que hoy conocemos no será casi parte de nada dentro de un tiempo seguramente, por lo que la veo como algo circunstancial. La lógica, el sentido común observando siempre la ciencia como referente; son elementos más constantes, menos efímeros que la tecnología en un mismo espacio de tiempo. Y si pensamos que distintas ramas del conocimiento, pese a ser incompatibles, son complementarias en la explicación y sobretodo en la operatividad en esos diferentes niveles; lo que es común a todas ellas es siempre la antedicha lógica, o la más extensa razón. En este contexto, creo que la entrada anterior sí que es válida dentro de unos límites que he descrito. Una discusión sobre el infinito o un intervalo temporal termina siempre por resultar estéril para explicar de forma genérica lo que he intentado tratar. Por ese motivo, y porque ya se han estudiado en otras ocasiones; he obviado estos temas, por otro lado, tan interesantes. Los pormenores de la matemática de un teórico en físicas, ni que decir que los desconozco, pues ya me cuesta rememorar los de la economía a veces. No es por tanto un área en la que sea competente. Descartando con el precedente párrafo cualquier intencionalidad anterior de entrar en materia de licenciado en físicas; sólo queda lo comentado. Sobre la hipótesis presentada por Nuelsp, es atractiva. Aunque tampoco podría opinar mucho al respecto. Lo que pienso es que si la partícula avanza y la antipartícula retrocede, entonces, parece que se crea una paradoja porque debe haber siempre partículas que vengan de un futuro para manifestarse como antipartículas y al revés para las partículas. Aunque por otro lado, como es imposible entender si el Universo es temporalmente finito o no, o si esta afirmación tiene algún sentido en la realidad, pues bienvenida sea si alguna vez se demuestra como cierta (por cierto que no he tenido tiempo de ver el enlace aún). Espero que ahora quede mejor explicado y centrado lo dicho más arriba.
PARTE 3 No sé, Miguel Ángel, a mí no me da la impresión de que las cosas sean necesariamente de una manera y no pudieran haber sido de otro modo. Y ni siquiera me parece que podamos entender nada en sí, más que lo que por motivos circunstanciales somos capaces de pensar y percibir. Otra cosa es que debamos, por motivos obvios, dar por sentado como ciertos unos determinados postulados. Pero no creo que sea porque no puede ser de otra manera, sino porque nosotros, en el contexto en que existimos, funcionamos de una forma determinada. La impresión que me da todo el conocimiento moderno es precisamente su inexactitud. Que si la teoría del caos, que si la incertidumbre, que si en el fondo no tenemos ni idea de nada más que de fabricar cepillos de dientes con pilas, o imanes del tamaño de una ciudad. Fabricar, construir, aglutinar, deformar, deshacer. Hacer, moverse, cambiar. Pero a parte de saber cómo cambian las cosas, y con muchas restricciones, ¿Qué más?. Quizás sabemos también esperar. La ciencia no crea realidad. Esto para mí es suficiente para comprender que el conocimiento no lo es sobre esta realidad. Un modelo matemático no genera una partícula, sino que nos habla de la probabilidad de que una nube de puntos se parezca más o menos a los cambios que observamos de ésta. Hay una diferencia abismal entre esto y el conocimiento científico como algo absoluto y necesario, no circunstancial y contingente; por muy válido que sea en esta región del Universo para nuestros sentidos. Esa es la idea de fondo. Es que no me refiero a que haya otra forma, sino más bien a que el término forma puede que no tenga sentido en relación a la realidad misma. Esto es, porque el concepto forma, fungir, cualquiera; todos son un producto de nuestro intelecto. Abreviando, si pienso que nuestro intelecto es incapaz de entender la realidad, por ello planteo que la realidad exista en cualquier nivel, en cualquier extensión, más allá de lo que somos capaces de entender. Desde un guisante a una estrella, a el mismo sentido que tenga la dinámica de las cosas. Si miro una máquina y no soy técnico, imaginaré que existe algo más de lo que puedo pensar que la haga funcionar. Porque simplemente, lo que sé no sería suficiente para duplicarla. Es una consideración distinta, pero en cierta forma análoga. No proponía, ni propongo una respuesta alternativa porque ignore el sentido de la complejidad o de lo que no entienda. Lo que intentaba expresar es que la realidad nos supera en todos sus parámetros. La Ciencia, tal como mencionas, efectivamente describe nuestra realidad, y es cierto que es la única significativa. En esto siempre estaré de acuerdo. La Ciencia es nuestro conocimiento, sin duda. Es algo muy grande, importante, que nos hace en mi opinión mejorar como especie. Y por cierto, es un desastre la situación de los investigadores en muchos países como España, donde vivo, y tengo entendido que igualmente en México.
PARTE 4 Lo único que menciono es que existe un límite, con el fin de entender que ello tiene una repercusión sobre la amplitud de nuestro conocimiento. Es decir, defino un marco dentro del cual comprender la validez de nuestros pensamientos, su precisión y darlos por buenos. Imaginemos la carretera Madrid-París. Podremos deleitarnos contando las rayas, las irregularidades, curvas y señales de tráfico. Pero hasta que no entendamos que esa carretera empieza en Madrid y termina en París; no tendremos la capacidad para saber adónde nos lleva y qué destinos podemos alcanzar viajando por ella.
PARTE 5 De todas formas, existen dos modos al menos de percibir la realidad: El modo de realidad necesaria, que es aquella creada por una voluntad divina, la cual no pudo ser de otra manera, puesto que un Dios necesario (sin incertidumbre, sin probabilidad, causa de todo e incausado) crea el Universo de forma perfecta, la cual es una sóla posible. Este modo de pensar es el propio del dogmático religioso. Porque él cree saberlo necesariamente. La segunda forma es la creencia en un Universo contingente, que pudo o no ser así; puesto que no tenemos la certeza de que sea la única realidad posible. Es decir, no se puede predecir con total certeza ni existe una voluntad exógena que de manera necesaria y de forma perfecta decida cómo ha de ser. En resumen, no existe un mensaje que nos asegure su necesidad. Bajo esta interpretación, creo que es más lógico pensar en lo contingente, por lo tanto circunstancial. No estoy tan seguro de ello como tú de que las cosas tuvieran que ser como son necesariamente. Simplemente creo que la realidad existe para mí tal y como la percibo, lo creo; pero no lo aseguro.
PARTE 6 Un espacio fásico universal entonces, debe de interpretarse en la práctica como una combinación de infinitos puntos. ¿Qué sentido tiene eso?. Y por otro lado, creo que es lo que le he dicho a Phyos; que debía considerarse como tal. La elección de la partícula de energía es arbitraria. Ahora existen un buen número, vaya.
Si tomamos un átomo como unidad para el espacio de fases, ya se nos va de las manos cualquier región a estudiar. Como digo, dependerá de las dimensiones, de cómo dimensionemos (ése era el aspecto relativo al que me refería), entenderemos el espacio de fases. Dependerá de qué sistema tomemos de referente. No le veo mucho sentido a la utilidad de un espacio de fases para comprender la totalidad del Universo. Fuera contingente, necesario o de fresa y nata, vaya. Es impracticable.
PARTE 7 En principio, lo que me motiva simplemente se trata de un interés por lo abstracto. Sé lo que es un espacio de fases, y esos estados de los que hablas, son referidos a algún tipo de elemento físico dentro de un sistema. Los estados son relativos a las variables que pueden adoptar estos elementos. Lo del átomo lo puse como ejemplo, al igual que la carretera. Desde luego, tu punto de vista es lógico, coherente, y por supuesto válido en mi opinión. El planteamiento inicial, lo de Madrid a Paris, era una analogía al estudio de qué es comprensible, con el fin de omitir en el diseño de hipótesis aquellos supuestos que son un absurdo. Lo que intento expresar es que debemos descartar cualquier idea absurda, y por ello me pregunto cada vez qué es absurdo, qué está fuera de esos límites, para evitar crear ideas confusas. Y por último, en el fondo sigo creyendo que cualquier conocimiento es en sí absurdo, cualquier idea, cualquier suposición. Nada tiene sentido. Y como entender el porqué de esto también es imposible, simplemente me deja indiferente. Pensemos que científicamente somos el mono que se cayó del árbol, y nuestras habilidades no distan mucho de la capacidad de pelar un plátano. Cualquier otra suposición sobre alma, Dios y demás sería absurdo según todas las opiniones que hemos compartido de forma unívoca. Y si somos un poco más que el mono, si sabemos un poco más que ese animalito, deberíamos suponer que entendemos sólo un poco más que un chimpancé. Nuestra mayor capacidad cognitiva nos permite establecer muchos de los límites de pensamiento de los primates. Sumémosles un poquito más, merced a la evolución, y seguro que dista mucho, muchísimo de una comprensión mínima de la realidad. Resumo y repito, que estoy de acuerdo en las ideas sobre el conocimiento y la utilidad que debe de ser tenida en cuenta que habéis mencionado asumiendo el ámbito referido. Totalmente. 7月16日 Ángeles y neutrinosCopio una entrada hecha con cierta prisa en el Telegenio. Ya la editaré. El ser humano hasta hace poco se ha sentido muy diferente del resto de la naturaleza. Quizás en la prehistoria hubiera una época en la que distinguir entre especie humana y el resto de seres vivos no fuera tan clara, pero con el desarrollo de las religiones y la noción de libertad ha pasado mucho tiempo, como digo, teniendo una idea de que dicha libertad iba contra el determinismo. Otro motivo para sentir esta disociación fueron las teorías que afirmaban que el ser humano, como sistema termodinámico, contradecía el principio de Carnot. Hoy en día, conocemos mejor el funcionamiento de la mente, basado en la polarización de las células del tejido nervioso a través de sus sinapsis, los mecanismos de circuitos reverberantes, etc. Es decir, en primer lugar el ser humano toma consciencia de la penetración de la naturaleza en sí mismo hasta el seno de su existencia. El concepto de caos justifica que la variedad es lo suficientemente grande como para no hacer sensible al ser humano de su determinismo. Pero aún sin ser sensible, al igual que es capaz de imaginar un átomo previamente a su comprobación, ha podido saber que sin lugar a dudas, la idea más coherente es su pertenencia al mundo natural, lo cual habla de su determinismo y su inseparabilidad de las leyes que rigen el resto de la naturaleza. El segundo principio de la termodinámica se cumple también en el hombre, parte de una cadena en la que la energía fotónica procedente de la fusión atómica en el Sol es transformada por los vegetales en moléculas metaestables que otros seres vivos utilizarán en su metabolismo. El principio de Carnot se cumple. Entonces, la libertad puede ser realmente la incapacidad sensitiva de percibir el determinismo en adición a la complejidad. Una ilusión sensorial corregida por la imaginación. A su vez, la imaginación no es sino la utilización de imágenes parciales que en el pasado un individuo ha percibido. Percibido a través de su sistema nervioso polarizado mediante el intercambio de iones entre la célula y el medio. Creo que no se trata de que lo que uno cree es la verdad. Pues si una persona cree que el fuego tonifica la piel y se aplica una llama, por mucho que lo crea, la piel se quemará. Estados alterados de la conciencia no justifican la veracidad relativa de una proposición. Para ir más allá de las formas de energía que excitan nuestros sentidos, utilizamos una mejora del medio, que son los aparatos de medida, los cuales transforman la energía que no altera nuestras células nerviosas sensoriales y la convierten en los tipos energéticos que sí lo hacen. Por ejemplo, un telescopio puede transformar los rayos X en luz visible para que podamos observar visualmente fenómenos de naturaleza electromagnética de otro modo invisibles a nuestros ojos. Y esto tiene mucho que ver con las religiones. La religión dota a entidades no humanas del poder necesario para esquivar la vía que va desde el potencial energético hasta la cinética, cuyos efectos son plausibles mediante la simple observación empírica. Es decir, la religión niega lo que la experiencia responde. Esto es posible porque la imaginación es capaz de trabajar con elementos parciales de las sensaciones percibidas a través del sistema nervioso. Se puede permitir construir imágenes donde se observe sólo una parte. Pero este proceso es sólo un recuerdo, no una explicación del motivo fundamental, de la causa del fenómeno que parcialmente reproduce. Por ello, al igual que separa, agrega. Puedo imaginar que la carpeta donde guardo los apuntes, en un mundo imaginario, crea el Universo, pues tengo una visión global del Universo observable, de la carpeta y de una expansión. Sólo debo juntar estos elementos para formar la imagen de esta creación. Entonces, es verdad que incluso podría creerlo; pero es injusto decir que es cierto. Injusto porque dispongo de los medios necesarios para comprobar que no es coherente. El sentido común juega un papel crucial. La lógica perfecta une todas las proposiciones posibles y descarta las que carecen de parangón en el mundo observable. Por eso sé, mediante la lógica, que un señor con barba, o un ser pseudo-humano, no creó el Universo según la experiencia; ya que la posibilidad de tal hecho es igual a cero. La termodinámica me dice que no es así, y hasta que no se demuestre que el equilibrio térmico no es la tendencia genérica, será absurdo creer ninguna religión. Hay cientos de motivos adicionales para negar cualquier religión; aunque uno tan sencillo como este pienso que es suficiente. En última instancia voy a citar un pensamiento que escribió hace poco un amigo, el Dr. Càndi Agustí, cuando le acusaron de ir contra Dios y cosas del estilo. Dijo más o menos que en todo caso estaría alabando la creación de Dios, porque su interés primero era conocer tal creación, estudiarla y averiguar el sentido de la misma. Por eso, utilizar el sentido común y la observación de la naturaleza es el mejor acto de fe. En cambio, ceñirse al dogma religioso sería quizás la herejía. La religión es estática, pues la palabra divina no puede ser reescrita si no es por el mismo Dios. En cambio, el conocimiento empírico y científico es dinámico, se adapta constantemente en su búsqueda de la verdad más probable, la única lógica posible, conforme el ser humano es capaz de entender mejor lo que le rodea y a sí mismo. Además, la religión promueve la irracionalidad y la ciega obediencia a los más parciales dogmas; mientras que la ciencia incluso busca la mejora interna del ser humano (ciencias sociales) de esa forma evolutiva, continua. Esta mejora interna es sin duda la base de nuestros principios humanos, en contra del estancamiento ideológico y del progreso psicológico que nos ofrece la religión. 7月11日 ¿Pues sabes tío? Me he comprado un mega móvilMe pregunto cuantos negritos tendrán que haber muerto en Bénin para que el individuo de esta mañana en las noticias pueda tener ese súper-móvil con no sé cuántas gigas de memoria para "vacilar con sus colegas". ¿Qué locura no? Ayer unos defensores del oso pardo enseñando sus partes nobles para que la guardia real inglesa no use piel de oso en los gorros, con una bandera británica pintada en cada nalga y un tanga para que se les vea. No parecían tan consternados, pues iban riéndose. Para mí que lo hacían por divertirse, pues quien sufre no ríe, vaya; si no es con la risa amarga de la tristeza. Como me decía Noe, es más importante usar bien el papel que reciclarlo. No entiendo del todo el funcionamiento de la economía. Una de las cosas que más me ha llamado siempre la atención ha sido la inflación, un fenómeno económico que quita riqueza hasta dejar secos los bolsillos a unos pocos, arruinarlos y seguramente seguir expansionando el mercado para aumentar la oferta, o bajar la demanda, que es casi lo mismo, pero al revés. ¿Cuánto aumentarían los precios si el negrito que ha muerto comprara también un móvil lleno de gigas para sacarle fotos a su familia antes de morir con él? ¿Cuánto bajarían los precios si se dedicara a fabricar móviles de última generación que compitieran con las empresas occidentales? Recuerdo hace unos años, a la industria textil y del calzado intentando sabotear la china, porque estaban compitiendo con precios inigualables. Claro, es que los chinos no tienen derecho más que a un tazón de arroz con tal de que nuestra industria pueda seguir vendiendo productos defectuosos, preparados para durar unos pocos años, con el fin de que en poco tiempo puedan renovar las existencias y seguir produciendo más muertes, digo compras en occidente. Pero ellos que sigan con su plato de arroz cocido al día. Los que puedan claro. Y estos a vender a precio desnatado los productos estúpidos que fabrican para amasar todo el capital disponible, y si no basta pues a pedirle ayuda a la inflación. "Me he comprado mi móvil de tres gigas por la renta per capita de dos años en Rwanda". Pero me preocupa que el oso pardo no pase frío en invierno. "He vendido mi piso de 60m2 por 300.000 euros, y me preocupa que mis hijos no puedan comprar vivienda porque está muy cara, es que mi piso vale mucho". Es como una película de Ciencia Ficción. Y total, si nos ponemos a pensar, el negrito, si estuviera en mi lugar haría lo mismo, no son mejores personas que yo; ni peores. Sólo les ha tocado a ellos, y no a mí. No se puede cambiar el mundo. Razón de más para comprarme ese móvil que me ha gustado tanto. Un país, España; una idiosincrasia, la occidental; de extrema derecha. El problema de nuestra "cultura" es la individualidad. La democracia como justificación del poder y la riqueza en manos de una minoría. Si sube el petróleo, pues dejemos de usar automóviles. Así de fácil. Me gustaría ver el día en que la ciudadanía adquiere conciencia de grupo, en el que las asociaciones civiles de verdad defiendan al individuo. Un plazo, un año. Una substitución de combustibles hacia energías que no estén a la merced de cambios en el precio del crudo. Que se lo merienden. Una decisión común. No es tan difícil. Jamás compro productos a precios de lanzamiento, tengo dos pares de zapatos, no adquiero marcas absurdamente caras, ni cosas del estilo, el ordenador lo voy reciclando poco a poco y pieza por pieza, compro en rebajas. Y me llama facha porque me afilié al PP uno de una partido de izquierdas por el móvil mientras me llama desde su chalet en la costa. Manda huevos. Uno que defiende ganar más que yo porque tiene no sé qué titulación y experiencia. Pero es de izquierdas. Mándalos todos, crudos o cocidos, que los envío a Tanzania, que les hacen falta. Si el mayor despilfarro es el del monopolio o el del Estado que monopoliza el capital en manos de una raza como la nuestra, de derechas. Y digo, que si no somos capaces de forma individual de asegurar la equidad, deberá de hacerlo la Ley. ¿Pero qué Ley? ¿La nuestra? Al fin y al cabo en vez de lanzar heces contra nuestros rivales, como los chimpancés, simplemente insultamos. Menuda civilización. Anoche pensaba en la revolución francesa, recordé el 11S, luego el 11M. No me extraña que si occidente mantiene subyugada a la mayor parte de la humanidad, se le revele. No es que los árabes sean unos salvajes, es que se están muriendo de hambre y encima les montamos guerras para no tener que comprarles sus tierras. Y dicen que donde las dan, las toman; que de lo que se siembra, se cosecha. Y que cada uno tiene lo que se merece. Pues la humanidad está mereciendo muy poco, aunque al menos yo puedo comprarme un móvil y tú no. Quéjate de que la monarquía sea hereditaria a la vez que defiendes tu derecho hereditario de ser occidental. ¿Somos los príncipes del occidente por derecho divino?. De todas maneras, mejor preocuparse porque el lince pueda miccionar en los árboles y por refinar el lenguaje hasta límites insospechados con estulticia eufemística para no herir nuestra frágil sensibilidad. 7月7日 Conversaciones con OliEsta entrada iba a ser la contestación en el libro de visitas para el mensaje de Oli sobre las cuatro fuerzas de la naturaleza. Por su extensión, he preferido incluirla en el blog. Y a su vez, añadir reseñas a otros comentarios en esta misma entrada. PARTE I Por un lado, dividimos las fuerzas según a qué cuerpos afectan, y de otro las unificamos con inventos como la supersimetría. Al final, ni lo uno ni lo otro tiene una solución clara, sino que se trata de un juego lógico-matemático irresoluble. Si imaginamos el lecho de un río con algas en el fondo, estas algas están adheridas a la tierra, que es su sustrato. La tierra es algo distinto de las algas, pero es necesaria para que éstas existan. El lecho forma una capa sobre la corteza terrestre, la cual está sobre el manto, el cual termina en el núcleo. Todo el planeta se sitúa en el espacio, y nuestra región en el Sistema Solar; el cual pertenece a la Vía Láctea y de cuyo centro dista unos 30.000 años luz. Nuestra comprensión es una extensión desde la nada hasta el infinito sin trabas, de manera perfecta e inmutable. Creo que esta visión, más ilimitada que infinita en sí, es en realidad el ciclo que comienza con el nacimiento. Durante toda la vida asimilamos experiencias de forma contínua, sin cesar. Es lo que nos otorga esa sensación de lo ilimitado, pues siempre está ahí y nunca termina. Pero lo ilimitado es discreto, nuestras sensaciones nos llegan en unidades separadas, no son infinitas, pero sí ilimitadas durante el transcurso de nuestras vidas. La vida representa lo finito en constante cambio. En el momento de la muerte cesa tal actividad. Tal final es en realidad la visión del "infinito" oscuro e inactivo. Pero es la misma imagen que el Universo eterno, que no conocemos y por lo tanto vemos carente de imagen y sin confines. Así, la imagen del conocimiento es lo mismo que la vida; y la idea del infinito es la inexistencia de esta vida. La muerte sugiere la representación de la perfección, que no puede cambiar, pues si cambiara dejaría de ser "perfecta" para ser cualquier otra cosa. Con ello, si no somos capaces más que de conocer la vida, todo lo demás, es un "todo" de calma uniforme que no existen en un lugar concreto, tal como el astrónomo concibe el Universo. Y se expande, tal como la muerte se expande para formar la totalidad de la nada (la nada entendida como la inexistencia de vida), infinita. Tal como definí el lenguaje y el pensamiento, la noción de vida y muerte las entiendo como la base que define los extremos del pensamiento. No el temor o la gracia que veamos en ellos, sino su propia esencia y cómo ésta se representa como objeto en nuestra mente. PARTE II El infinito lo comparo, en efecto, con la inexistencia de la vida en tanto que es un estado de la consciencia "abstractamente" infinito porque su extensión, modo o trascendencia son en cualquier caso infinitamente desconocidos. Existe de forma infinita antes y después de la vida. Es esta vida lo que resulta finita e imperfecta, al contrario que la muerte, perfectamente eterna. Eterna es al tiempo como infinito es al espacio. Son dos magnitudes muy similares. La primera nos habla de nuestra vida, de la esencia que nos hace distinguirnos del resto del Universo como seres. El antes y el después son perfectos, inmutables; y juntos forman nuestra idea del infinito. No hay un inicio para la inexistencia de vida, ni un final tampoco; al igual que no hay un inicio para el Universo, ni un final; ni siquiera hay unas fronteras naturales por las cuales deduzcamos que el Universo tiene un fin. El orden de presentación no es relevante. Primero sabemos de la vida, porque el saber es siempre de la experiencia. Experimentamos la vida y con ello todo lo demás es una continuación de esta primera sensación, la vital. Podríamos imaginar un ave que vuela por el espacio y que siempre lo hará sin detenerse, aún cuando dejemos de existir. Somos también capaces de representar mentalmente la vida de un pájaro corriente, desde el huevo hasta que vuelve a formar parte de la tierra. Ambas posibilidades se nos ofrecen y con ellas lidiamos todos los problemas lógicos que se nos presentarán a lo largo de nuestras vidas. Si hay una causa, tendrá que haber conexión entre dos instantes distintos, sólo si la hay. En cambio, un Universo no causal es incomprensible para nosotros. La explicación de las fuerzas como causa son convenientes para comprender qué transcurre en el lapso de una vida, o de varias generaciones. Sin embargo, esta misma explicación no es válida para entender el Universo en sí. Estamos pues limitados a entender lo más elemental e inmediato. En este sentido, las religiones esperan que tras la vida podamos en realidad conocer "la verdad", y la Ciencia, nueva religión para muchos, que seamos capaces a través del desarrollo tecnológico de obrar igualmente. Se conecta el saber "infinito" o total con la muerte o el desarrollo continuo. Para mí, ni lo uno ni lo otro tienen demasiado sentido; pues la religión no obedece a la razón y la Ciencia mejora la función de la mano en el ser humano, poco más. Ninguna ofrece explicación alguna de nada que no sea inmediato, como he dicho, o pasajero. Toda la complejidad y desorden del conocimiento debería de poderse representar mediante lo que es: una expresión matemática. Y como tal una abstracción idealizada de las sensaciones proveídas por nuestros sentidos y el sistema nervioso en general; de la cual no tenemos ni idea de su origen último, pero que debemos poder conocer lo mejor posible para asegurarnos el triunfo como especie. En realidad creo que nada tiene mucho sentido en sí. Veo las diferentes épocas y corrientes ideológicas como si fueran óleos hábilmente pintados por algún artista que algunos se toman en serio; como si algo tuviera sentido. La felicidad parece que sí lo tiene. Los procederes, formalismos sociales, ideologías puntuales, la moda, los roles, el sentido de lo necesario; nada parece ser más que un engaño hacia uno mismo. Quién sabe. Yo no le veo sentido. Lo más serio que le veo a todo esto es la gracia que tiene. Vaya :), me he puesto trágico. En realidad no es para tanto. Espero como tú que algún día podamos saber qué es la realidad y de dónde viene, hacia qué estado avanza. Hoy entiendo que con la inteligencia no es posible describirla ni observarla. Quién sabe si nos queda algún sentido por descubrir todavía. Pero el mapa es incompleto allá adonde se mire. La muerte entendida como un fenómeno de entropía nos vale igualmente para describirla en términos de termodinámica, como has mencionado. Las relaciones entre el pasado y el futuro no son predecibles por el mismo principio del caos más que en forma de esperanza matemática. La razón, sin embargo, nos obliga a meditar que si existe la causa antes del fenómeno, ésta es una y es determinada. Ya que el principio por el que definimos la unidad requiere de un objeto determinado al que denominar como "uno". Y es ese objeto único y no otro el constituyente de la unidad. Así pues, la causa de que algo ocurra es una, independientemente de que la conozcamos a priori o no. Por extensión, todas las causas son únicas en un mundo discreto. Entonces, si nos referimos a cualquier punto del tiempo todas las causas que actúan deberían de ser las que son y no otras, porque si no, se rompería el principio que define a la unidad. Y esta unidad es la vida misma, que como hemos visto, es la diferencia entre lo que es vida y lo que no lo es. Entre lo que es homogéneo y lo heterogéneo. Lo parcial es la vida, la unidad; y la visión holística sólo lo puede ser de lo desconocido, pues no poseemos la capacidad de comprender el todo. Es el infinito. Si es o no posible encontrar un conjunto de elementos no espacio-temporales, debe de ser fuera del Universo que conocemos en una macro-dimensionalidad básica de 3+1, y dentro del cual, todo se manifiesta dentro de esa condición tetradimensional. Las leyes físicas son las de el Universo, y como tales afectan a todo lo comprendido en él por definición. Aún así, pienso que no es suficiente dicha explicación, y más dimensiones son necesarias para explicarlo. Dimensiones incomprensibles, que es probable que no pudieran ser definidas en términos de "dimensión", sino en cualquier otra cosa. Cuando la mente fuera capaz de entender el todo, la esencia última; entonces podríamos afirmar, imagino, que sabemos algo en concreto. Es realmente emocionante poder preguntarse todo esto. No sé el motivo por el cual tenemos tal habilidad los seres humanos, pero sí que para sentirnos completos como tales debemos explotarla al límite. Un saludo y gracias por tus comentarios. |
¡Las bases de karaoke que más me gusta cómo me han quedado! Si hay alguna con un sonido sucio, simplemente me encanta ensuciar los sonidos "perfectos". Ya me lo han dicho, tengo que aprender a trabajar el stereo ;)
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